Con globos en color blanco flaqueando la puerta, familiares y amigos, despidieron a Arleth Xitlali.
Los restos de la menor de 11 años fueron colocados en un ataúd en color blanco y llevados hasta su casa en la colonia Valle de Lincoln.
Consternación, dolor y lágrimas en los rostros de amigos, familiares y vecinos de la calle San Patricio.
Sentados bajo un toldo para protegerse de los rayos del sol, su amigos solo observaban en silencio.
Arleth murió tras recibir un balonazo en la cabeza la noche del domingo.
El golpe le provocó malestares, siendo llevada por sus padres a una clínica cercana donde fue atendida por los médico.
La revisión realizada por los doctores terminó sin novedad, no había nada en que preocuparse.
Sin embargo, horas después Arleth falleció en el interior de un automóvil que utilizarían para ser llevada una vez más al hospital.
Así, de la noche a la mañana, la vida de una jovencita terminaba, las causas aún no son reveladas por la Fiscalía.