Erick, el joven cubano de 23 años que resultó con quemaduras en gran parte de su cuerpo tras la explosión registrada en una vivienda de la colonia Buenos Aires, al sur de Monterrey, es descrito por sus vecinos como una persona amable, trabajadora y de trato cordial.
El joven habita desde hace aproximadamente un año la planta alta del domicilio marcado con el número 507 de la calle Macario Pérez, donde rentaba una habitación. En la parte baja del inmueble vivía también una pareja, que igualmente rentaba pero que a la hora de los hechos no se encontraban en el sitio.
De acuerdo con los vecinos, Erick lleva una vida tranquila y diariamente acudía a la tienda de abarrotes ubicada en la esquina. Además, trabaja en una empresa dedicada al ramo de las motocicletas, ubicada en el mismo sector.
La mañana del accidente se preparaba para salir a trabajar. Según las primeras versiones, encendió la luz del inmueble y posteriormente utilizó el horno de microondas, momento en el que ocurrió la fuerte explosión que destruyó gran parte de la planta alta.
El estruendo despertó y alarmó a los habitantes del sector, quienes salieron de inmediato de sus viviendas.
Los vecinos relataron que observaron a Erick descender por las escaleras con severas quemaduras y parte de la piel desprendida, mientras pedía ayuda.
De inmediato solicitaron el apoyo de los cuerpos de emergencia. Paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) le brindaron atención prehospitalaria y posteriormente lo trasladaron de urgencia al Hospital Universitario, donde permanece bajo atención médica.
Mientras tanto, personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado inició las investigaciones para determinar el origen de la explosión. Peritos realizaron una inspección en el inmueble y entrevistaron a vecinos para recabar información. Al sitio no acudió el propietario de la vivienda.
La onda expansiva también dejó daños materiales en al menos cuatro viviendas ubicadas a ambos costados de la casa donde ocurrió la explosión.
Los cristales de varias ventanas estallaron debido a la fuerza del impacto y una de las propiedades más afectadas fue la contigua al domicilio siniestrado, donde una barda colindante presentó daños estructurales. Los bloques de concreto cayeron al patio de la familia afectada.

Durante el incidente, uno de los perros de esa vivienda sufrió lesiones en una de sus patas tras ser alcanzado por los escombros, por lo que fue trasladado para recibir atención por personal de Bienestar Animal.
Además de los daños en la barda, la familia reportó afectaciones en ventanas y en parte de la tubería del suministro de agua.
Tras lo ocurrido, habitantes de la colonia expresaron su preocupación por las condiciones de la red de gas en la zona. Uno de los vecinos aseguró que desde hace aproximadamente seis meses reportó una pequeña fuga frente a su domicilio y que, según dijo, únicamente fue reparada de manera provisional con cinta por parte de la empresa distribuidora.
Ahora temen que exista un problema mayor en la infraestructura del sector y solicitaron una revisión completa de la red para evitar otra tragedia.
Aunque personal de la compañía de gas acudió al lugar tras la explosión, vecinos señalaron que la inspección se realizó únicamente en el domicilio afectado, sin revisar las instalaciones del resto de las viviendas cercanas.