Las labores de búsqueda y recuperación de víctimas continuaban este lunes en el noreste de Myanmar luego de la explosión de un almacén de explosivos utilizados para actividades mineras, una tragedia que ha dejado al menos 45 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
El incidente ocurrió al mediodía del domingo en la aldea de Kaungtup, ubicada en el municipio de Namhkam, en el estado Shan, una región cercana a la frontera con China y caracterizada por una intensa actividad minera.
Más de una docena de grupos de rescate y organizaciones de asistencia participaron en las tareas de recuperación utilizando maquinaria pesada para remover escombros y localizar cuerpos entre los restos de la explosión.
El Ejército de Liberación Nacional Ta’ang (TNLA), grupo armado que controla la zona, informó que la cifra de fallecidos ascendió a 45 personas, entre ellas siete menores de edad.
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Además, reportó que 112 personas resultaron heridas, incluidos 25 niños. De los lesionados, al menos 37 permanecen en estado crítico, por lo que existe preocupación de que el número de víctimas mortales continúe aumentando en las próximas horas.
Las autoridades locales señalaron que la magnitud de la explosión complicó la identificación de algunas víctimas, ya que varios cuerpos quedaron severamente afectados por la onda expansiva.
Explosivos utilizados en minería
Según el TNLA, el almacén contenía gelignita, un explosivo empleado habitualmente en operaciones mineras y canteras de piedra. Aunque su uso es común en la industria extractiva, especialistas advierten que este material puede volverse extremadamente inestable cuando es almacenado de forma inadecuada durante largos periodos.
Habitantes de la comunidad aseguraron que desconocían la existencia de un depósito de explosivos en las inmediaciones de la aldea, integrada por alrededor de 200 hogares.

Las autoridades rebeldes indicaron que ya se inició una investigación para determinar las causas exactas del estallido.
La tragedia ha vuelto a poner atención sobre las condiciones de seguridad en la industria minera de Myanmar, donde gran parte de las operaciones se desarrollan con escasa supervisión y en territorios controlados por grupos armados.
La región alberga importantes yacimientos de minerales utilizados en la fabricación de productos tecnológicos, incluidos materiales para semiconductores, paneles solares y aleaciones industriales.
Residentes locales afirmaron que algunas minas cercanas son operadas conjuntamente por empresarios chinos y el TNLA, aunque estas versiones no han podido ser verificadas de manera independiente.
China expresa condolencias
El gobierno chino manifestó sus condolencias por la tragedia y confirmó que uno de sus ciudadanos resultó herido durante la explosión y recibe atención médica.
Beijing también ofreció apoyo a las autoridades locales ante la emergencia, en una región donde mantiene importantes intereses económicos vinculados a la extracción de minerales y tierras raras.

Myanmar es uno de los principales proveedores mundiales de recursos estratégicos como cobre, estaño, jade y rubíes, además de ser una fuente clave de materias primas para la industria china.
El área de Namhkam permanece bajo control del TNLA desde finales de 2023, cuando el grupo tomó el territorio durante una ofensiva contra el gobierno militar que gobierna Myanmar desde el golpe de Estado de 2021.
Aunque posteriormente se alcanzó un alto el fuego mediado por China, la estabilidad sigue siendo frágil y la explotación de recursos minerales continúa siendo una fuente fundamental de ingresos tanto para grupos rebeldes como para las autoridades centrales.