No, no es tu internet. Millones de usuarios de redes sociales reportaron fallos en las diversas aplicaciones de Meta, como Facebook, Instagram y WhatsApp.
En las primeras dos, el fallo llega principalmente a la hora de querer reaccionar a publicaciones o actualizar el feed; mientras que con la app de mensajes es al momento de enviarlos.
Aunque no se tiene una causa oficial de este fallo, existen varias posibilidades de esta caída del sistema de aplicaciones más grande del mundo.
Errores de enrutamiento y servicios de Meta
Una de los causantes más comunes detrás de estas desconexiones masivas involucra al protocolo de puerta de enlace fronteriza. El sistema, técnicamente llamado BGP, actúa como el mapa principal que orienta todo el tráfico de la red mundial.
Un simple error de ortografía puede borrar las coordenadas de los ingenieros cuando actualizan las rutas de los servicios de Meta. Cuando esto ocurre, los servidores de los proveedores de internet no saben a dónde ir para llegar a Facebook o Instagram. Por lo tanto, las aplicaciones muestran errores de carga indefinida al intentar conectar con los principales centros de datos.
Problemas con el DNS
Otro factor crítico que tiende a paralizar las comunicaciones globales es la falla en el sistema de nombres de dominio. El conocido DNS funciona como un directorio telefónico que traduce direcciones web en números IP comprensibles para las máquinas.
Si los servidores DNS de la compañía se sobrecargan o se configuran mal, la traducción se interrumpe de manera abrupta. Esta interrupción impide que los navegadores web y las aplicaciones móviles encuentren los servidores donde se alojan los servicios de Meta.
Por lo tanto, los usuarios ven pantallas en blanco o mensajes indicando que no hay ninguna conexión a internet disponible.
Servidores saturados en los servicios de Meta
Por último, también es fundamental la sincronización de bases de datos y la distribución de contenidos. Los sistemas de entrega de contenido pueden caer si reciben un número extraño de peticiones simultáneas desde diferentes regiones.
La arquitectura técnica está diseñada para soportar cargas extremas, pero las actualizaciones simultáneas generan una profunda inestabilidad.
Los ingenieros deben deshacer rápidamente los cambios defectuosos a fin de restaurar la conectividad en todas las aplicaciones del conglomerado. Estos incidentes técnicos demuestran la inmensa fragilidad de la gigantesca infraestructura digital que utilizamos a diario.