El Departamento de Policía de Los Ángeles abrió una investigación por homicidio tras la muerte de una estudiante de 12 años que, presuntamente, intentaba defender a su hermana de un episodio de acoso escolar en las instalaciones de la escuela Reseda High School.
De acuerdo con familiares, la menor, identificada como Khimberly Zavaleta, sufrió una grave lesión cerebral luego de que otro alumno la golpeara en la cabeza con una botella metálica para agua durante el altercado.
Murió tras varios días en coma
La menor permaneció hospitalizada varios días en estado crítico y fue sometida a una intervención quirúrgica de emergencia. Sin embargo, falleció la madrugada del miércoles.
"Estoy devastada. Estoy llena de dolor, pensando que nunca volveré a ver a mi hija", expresó Elma Chuquipa, madre de la menor.
El caso ha generado conmoción entre la comunidad escolar. El viernes, un grupo de estudiantes organizó una manifestación dentro del plantel para rendir homenaje a Khimberly y exigir justicia.
Postura del distrito escolar
Ante lo ocurrido, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles informó en un comunicado que no puede proporcionar detalles adicionales debido a que se trata de menores de edad, pero manifestó estar "profundamente entristecido por la muerte de un estudiante de Reseda High School".
El distrito aseguró que mantiene su compromiso de ofrecer apoyo a estudiantes, personal docente y familias afectadas por la tragedia, incluyendo servicios de orientación psicológica y recursos adicionales dentro del campus.
El bullying y sus consecuencias
El caso vuelve a poner en el centro del debate el problema del bullying en las escuelas, una forma de violencia que puede escalar rápidamente y tener consecuencias irreparables. Especialistas advierten que la prevención requiere protocolos claros, intervención oportuna y canales seguros de denuncia para estudiantes.
Autoridades y comunidades educativas enfrentan el desafío de reforzar medidas de protección, fomentar la cultura de respeto y actuar de manera inmediata ante cualquier señal de acoso para evitar tragedias similares.