Durante casi una década, familias de la colonia Manuel Tárrega, en Reynosa, han padecido las deficiencias del sistema de drenaje sanitario, el cual presenta fugas constantes de aguas negras que generan encharcamientos, malos olores y un deterioro progresivo de las vialidades.
De acuerdo con los residentes, el problema no fue atendido de manera oportuna, lo que provocó el desgaste del pavimento y la aparición de grandes grietas y baches que facilitan la acumulación de aguas estancadas.
Esta situación ha incrementado la presencia de mosquitos y otros insectos, lo que representa un riesgo para la salud pública, además de afectar la calidad de vida de quienes habitan en el sector.
Vecinos señalaron que el origen del problema se localiza en una alcantarilla de la calle Alondra, desde donde el derrame de aguas residuales se ha extendido hacia las calles Golondrina y Principal.

Actualmente, estos puntos concentran las mayores afectaciones, donde incluso se observa un montículo de lodo con raíces en medio de la vialidad, producto de la acumulación constante de residuos.
Los habitantes del sector aseguran que el problema se agrava incluso con lluvias mínimas, ya que el agua se estanca con mayor facilidad y los escurrimientos alcanzan viviendas cercanas.
Ante este panorama, los vecinos hicieron un llamado a las autoridades municipales para que intervengan y solucionen lo que consideran ya un problema de salud pública.
Rebeca Olvera, residente afectada, expresó su inconformidad ante la falta de respuesta efectiva.
“Ya nos cansamos de poner reportes. Nos dicen que se arregló, pero nunca vienen a revisar cómo está. Cuando llueve, esto se pone peor; el agua se nos mete hasta las recámaras”, señaló.
Los colonos esperan que se realice una revisión técnica del drenaje y se lleven a cabo las obras necesarias para evitar que el problema continúe afectando a más familias.