Aunque Reynosa no figura como un destino turístico tradicional, cientos de familias optan por permanecer en la ciudad durante el periodo vacacional y buscan alternativas para disfrutar del verano entre el intenso calor, la escasez de espacios recreativos y las limitadas opciones de entretenimiento.
Para algunos ciudadanos, recorrer el primer cuadro de la ciudad y conocer parte de su historia representa una manera diferente de aprovechar las vacaciones. Sin embargo, consideran que aún hacen falta más espacios culturales y recreativos para las familias.
"A mí me gusta mucho conocer algo de la historia, museos, y ahí está nada más el chiquito ese de acá, luego mis nietos se van a las albercas mejor, se van a las albercas, porque sí hacen falta cositas", expresó Ema González.
Los balnearios privados se han convertido en una de las principales alternativas para quienes buscan refrescarse durante esta temporada. No obstante, ciudadanos consideran que el municipio debe invertir en el rescate y rehabilitación de plazas y parques públicos que actualmente lucen descuidados.
"Centros de recreo para los niños, hacer más juegos infantiles y todo eso y parques, para que la gente vaya a recrearse un ratito ahí; unos están muy descuidados, y por ahí debe de estar el municipio realmente trabajando. Las privadas son caras", señaló Pedro García.
El calor extremo que se registra en Reynosa, con sensaciones térmicas superiores a los 45 grados centígrados, también influye en la forma en que las familias disfrutan sus vacaciones. Para muchos, la mejor opción sigue siendo quedarse en casa y compartir tiempo con sus seres queridos.
"Es preferible quedarse en su casa, hace mucho calor, y si sale uno nada más se expone a que se vaya a enfermar. Ya nada más sale uno por necesidad porque tienes que venir a comprar, pero hasta ahí nada más. Yo voy a ver a mis hijos porque viven aquí mismo en Reynosa, hacemos un pollo asado, ese no falta", comentó Ana Tello.
En el caso de los jóvenes, la inseguridad y la falta de opciones nocturnas han propiciado que opten por organizar reuniones privadas en palapas o albercas, compartiendo gastos entre amigos para disfrutar de una convivencia segura y accesible.
"Ir a la palapa, ir a las albercas, hacer un plan tranquilo, salir con las amistades; entre todos se hace una coperacha y se hace un plan. Ya se hace menos, depende cuántas personas quieran ir", explicó Leslie.
Las vacaciones en Reynosa reflejan una realidad distinta a la de otros destinos turísticos: mientras unos buscan refugiarse del calor, otros aprovechan los pocos espacios disponibles o encuentran en la convivencia familiar la mejor manera de disfrutar el verano sin salir de la ciudad.