Con la liberación de cuatro mil alevines de catán en la laguna de Champayán y la continuidad del programa de siembra de tilapia, se busca fortalecer de manera natural el equilibrio ecológico de los sistemas lagunares del sur de Tamaulipas, además de impulsar la producción pesquera y comercial en la región.
El director de Desarrollo Rural del municipio de Altamira, Jesús Rivera Andrade, informó que el programa de repoblamiento inició en mayo y recientemente se realizó la liberación de cuatro mil crías de catán en la laguna de Champayán, especie que hace algunas décadas era abundante en este cuerpo de agua.

Explicó que el catán es una especie endémica cuya población ha disminuido debido a la pesca furtiva y otros factores, por lo que su reintroducción persigue un doble objetivo: recuperar una especie de alto valor comercial y restablecer el equilibrio ecológico del ecosistema.
Detalló que el catán es un depredador natural del pez diablo, especie invasora que ha generado afectaciones en los sistemas lagunarios, además de alimentarse de peces enfermos o de edad avanzada, contribuyendo a mantener saludables las poblaciones de otras especies comerciales como la tilapia y la carpa.
"Más que una especie comercial, el catán representa un elemento fundamental para conservar el equilibrio ecológico de la laguna, ya que ayuda a controlar poblaciones que afectan el ecosistema".

Indicó que de manera paralela continúa el programa de siembra de tilapia, cuyos alevines son producidos en los estanques municipales ubicados en el ejido Mata de Labra.
Precisó que durante este año se han realizado tres jornadas de liberación, con aproximadamente 15 mil alevines en cada una, y la meta es concluir el 2026 con alrededor de 150 mil ejemplares sembrados en los cuerpos de agua del municipio.

Añadió que la tilapia alcanza talla comercial en aproximadamente cinco meses, por lo que este programa permitirá fortalecer la actividad pesquera y generar mayores oportunidades económicas para las familias dedicadas a esta actividad.
Dijo que estas acciones se realizan en coordinación con la Universidad del Mar (UDMAR), institución que facilitó los alevines de catán, como parte de una estrategia conjunta para conservar la biodiversidad de los sistemas lagunarios y fortalecer la pesca sustentable en Altamira.