Representantes de ejidos y comunidades rurales de Altamira coincidieron en la urgente necesidad de mejorar y modernizar la infraestructura eléctrica distribuida en la zona rural del municipio, al señalar que el crecimiento poblacional registrado durante las últimas décadas ha rebasado la capacidad de redes, transformadores y tendidos eléctricos que en algunos casos fueron instalados hace más de 30 años.

El planteamiento fue expuesto durante una reunión realizada en las instalaciones del Comité Municipal Campesino, donde representantes de alrededor de 42 ejidos y comunidades rurales dialogaron con personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y presentaron de manera directa las principales deficiencias que enfrentan en sus localidades.

Entre las problemáticas señaladas se encuentran transformadores antiguos o insuficientes, postes deteriorados o inclinados, cableado instalado a poca altura, variaciones de voltaje y prolongados tiempos de respuesta para restablecer el servicio cuando se presentan interrupciones.
José Enríquez, dirigente del Comité Municipal Campesino de Altamira, señaló que las necesidades planteadas por los representantes ejidales reflejan un problema que se ha acumulado durante años y que requiere de una intervención de fondo por parte de la CFE, particularmente ante el crecimiento que han experimentado las comunidades rurales.

Explicó que buena parte de la infraestructura eléctrica fue instalada cuando los ejidos tenían una población considerablemente menor, por lo que actualmente existen redes y transformadores que ya no cuentan con la capacidad suficiente para atender la demanda de las familias.
Por ello, consideró necesario que las autoridades correspondientes contemplen un programa de renovación, mantenimiento y ampliación de la infraestructura eléctrica en el campo altamirense.
Durante la reunión también tomó la palabra Roberto Carlos del Ángel Castillo, comisariado ejidal de Mariano Matamoros, quien expuso las condiciones particulares que enfrenta esa comunidad y puso como ejemplo el crecimiento registrado desde la instalación de la red eléctrica.
Recordó que cuando comenzó a operar el suministro de energía eléctrica en el ejido, eran alrededor de 50 familias, mientras que actualmente la población se aproxima a las 150 familias. A ello, dijo, se suma el incremento en el uso de aparatos eléctricos y sistemas de climatización, lo que ha elevado considerablemente la demanda.
Del Ángel Castillo señaló además el caso de un transformador que presenta una fuga de líquido y que se encuentra a poca distancia de una escuela primaria, situación que pidió sea revisada de manera prioritaria.
También mencionó problemas de bajo voltaje y postes que presentan inclinaciones, algunos de los cuales, afirmó, han requerido soluciones provisionales.
“Hay que señalar las fallas para que ustedes hablen con sus superiores y le digan al Gobierno que destinen más dinero”.
Los representantes rurales también cuestionaron los tiempos de atención ante las interrupciones del servicio, al señalar que en algunas comunidades los cortes de energía eléctrica pueden prolongarse durante más de 24 horas e incluso varios días.
Por parte de la CFE se informó que las peticiones presentadas de manera verbal y mediante oficios serán evaluadas, con la posibilidad de establecer un programa emergente para atender las necesidades detectadas en las comunidades rurales.
Entre los ejidos que participaron en el encuentro se encuentran Lomas del Real, Mariano Matamoros, Santa Juana, Las Margaritas, El Plátano, Cervantes, Mata del Abra, Tres de Mayo, Lázaro Cárdenas, Buenos Aires, Maclovio Herrera, José María Morelos, Francisco Medrano, San Antonio, Providencia y Naranjos, Graneros del Sur, Agua de Castilla, Agua Dulce, El Chocolate, El Repecho, Mata de la Monteada, El Contadero, San Carlitos, entre otros.

Los representantes coincidieron en que el crecimiento de las comunidades rurales obliga a replantear la infraestructura existente y que la solución requiere algo más que reparaciones aisladas: una inversión programada para renovar transformadores, postes y líneas, además de ampliar la capacidad de distribución eléctrica en la zona rural de Altamira.