La inclusión laboral de personas con discapacidad continúa siendo un desafío en la frontera de Tamaulipas, donde los niveles de contratación aún se mantienen por debajo de las necesidades de este sector de la población.
Durante el presente año, el Servicio Nacional de Empleo ha brindado atención a 267 personas con distintos tipos de discapacidad, incluidas personas sordas. Sin embargo, solamente 60 han logrado incorporarse a un empleo formal.
Ante este panorama, el director del Servicio Nacional de Empleo, Felipe Rodríguez, informó que se mantienen vigentes diversos incentivos dirigidos a las empresas para fomentar la contratación de personas con discapacidad y adultos mayores.
"Tenemos varios incentivos federales y procesos que deben de saber las empresas para poder ser acreedores a los incentivos por parte del Servicio Nacional del Empleo. Estamos motivando que las empresas puedan saber de esta información para que puedan ser acreedores a incentivos, siempre y cuando contraten a personas con discapacidad o adultos mayores", explicó.
Entre los beneficios disponibles se encuentran estímulos fiscales y la posibilidad de acceder a programas de apoyo que buscan reducir las barreras para la inclusión laboral.
Pese a ello, la participación empresarial sigue siendo limitada. Aunque Reynosa cuenta con miles de negocios y empresas formalmente establecidas en diversos sectores, son pocas las que actualmente brindan oportunidades a personas con discapacidad.
Rodríguez señaló que hasta el momento se tiene registro de apenas 22 empresas que han contratado a trabajadores con alguna discapacidad, una cifra que consideran insuficiente frente al potencial económico de la ciudad.
"Ahorita tenemos 22 empresas que han contratado personas con discapacidad; este número no significa que actualmente sean 22 que estén contratando, porque se llenan los espacios y ya no contratan. Tenemos 22 empresas, por eso estamos haciendo y motivando con un simposium para que contraten más personas con discapacidad y adultos mayores", indicó.
La escasez de oportunidades laborales obliga a muchas personas a buscar alternativas mediante pequeños emprendimientos, mientras que otras continúan dependiendo del apoyo familiar o de terceros para obtener ingresos.
Respecto a las razones por las que más empresas no se han sumado a estos programas, el funcionario explicó que el principal obstáculo sigue siendo la infraestructura de los centros de trabajo.
"Es la infraestructura que tienen ellos, la infraestructura de los locales, eso es, porque sí hay disposición; el problema es la infraestructura", afirmó.
La falta de rampas, espacios adaptados y otras adecuaciones de accesibilidad continúa siendo una de las principales barreras para que la inclusión laboral avance al ritmo que demandan miles de personas con discapacidad en la región.