La intención de la Secretaría de Educación de eliminar el término "militarizado" de las escuelas del país, tras el fallecimiento de una menor de edad durante un presunto campamento de verano militarizado, ha generado inconformidad entre padres de familia, quienes consideran que la medida fue tomada de manera precipitada.
En Reynosa, madres y padres de familia acudieron al Bachillerato Militarizado, perteneciente al Gobierno de Tamaulipas, para expresar públicamente su respaldo a este modelo educativo y pedir que la institución conserve su nombre, al asegurar que ha contribuido de manera positiva en la formación de sus hijos.
Padres defienden el modelo militarizado
Jorge Lara, padre de familia del plantel, afirmó que eliminar el término "militarizado" afectaría la esencia de la institución y los resultados que ha dado en la formación de los estudiantes.
“Yo creo que si le quitan esa palabra de militarizado, va a bajar. Yo como padre vi el desarrollo emocional; le dieron valores, le dieron muchísima seguridad. Ella venía de instituciones privadas y la retenían un poquito; en esta escuela, mis respetos, me la despertaron”, expresó.

Los padres consideraron que la decisión anunciada por la Secretaría de Educación responde a un caso aislado y no refleja la realidad de todos los planteles que operan bajo este modelo, por lo que insistieron en que no debe generalizarse.
Felipe López, quien también respaldó el bachillerato militarizado, cuestionó las consecuencias que tendría una decisión de esta naturaleza para los estudiantes que actualmente cursan sus estudios.
“Es muy lamentable que la SEP tome una determinación drástica de que cancelen las escuelas, porque los demás alumnos que están atrás ¿qué van a hacer? Vamos a hablar de los de nosotros, de Reynosa, ¿qué van a hacer los alumnos?, ¿para dónde se van a ir?”, manifestó.

Asimismo, madres y padres defendieron la disciplina y la forma en que se desarrollan las actividades académicas dentro del plantel. Aseguraron que nunca han tenido conocimiento de malos tratos hacia sus hijos y que, por el contrario, han observado un cambio positivo en su comportamiento y formación.
Cristina Rodríguez Sánchez relató que su hija ha estudiado en instituciones con este mismo esquema y que jamás ha vivido una situación de abuso o maltrato.
“Mi hija anteriormente ha estado en otros colegios militarizados y nunca ha habido maltrato o que al menos yo sepa de alguna consideración de maltrato hacia mi hija. Si esto fuera, entonces mi hija sería una masoquista porque ella fue la que pidió seguir en escuelas militares, y fue como dimos con el Bachillerato Militarizado de Reynosa”, comentó.

Alumnas resaltan la disciplina y orientación vocacional
Las propias alumnas también salieron en defensa del modelo educativo y señalaron que eligieron ingresar a esta institución precisamente por la disciplina y la formación que ofrece, además de la orientación vocacional hacia las carreras castrenses.
Ángeles Sarmiento Sánchez, alumna de tercer semestre, explicó que desde la secundaria tenía claro que quería estudiar en un bachillerato militarizado debido al tipo de disciplina que se imparte.
“Desde que yo estaba en la secundaria ya tenía en mente que quería venir para acá por el tipo de disciplina. En mi experiencia, yo tengo planeado ir a la Universidad Naval de Medicina”, indicó.
Por su parte, Nahomi Hernández Rodríguez, estudiante de quinto semestre, señaló que el plantel también le ha permitido definir mejor su proyecto profesional, aunque aún analiza si en un futuro ingresará a una institución militar.
“Yo quiero ser criminóloga y criminalista. Estaba pensando en seguir en lo militar, pero estoy viendo eso de que en un futuro más sí irme a lo militar”, concluyó.