Con la modernización de la infraestructura vial producto de la ampliación del bulevar José López Portillo, las descargas a cielo abierto que se realizaban en el río San Marcos quedará solucionada definitivamente.
Esta inversión total que asciende a los 112 millones de pesos no incluía la conexión del drenaje que era arrojado al lecho del río, ocasionado contaminación y malos olores para los habitantes de la colonia Moderna y sus alrededores.
Borbotones de aguas sucias eran arrojados sin consideración a este caudal, sin que alguna autoridad se preocupara por darle solución.
Este medio de comunicación platicó con uno de los encargados de la obra, quien explicó que la dificultad que enfrentaron fue cuando descubrieron la línea original del drenaje, ya que al ser de concreto y exponerse al aire, sufre resquebrajamiento, siendo necesaria la sustitución por otros materiales más resistentes y duraderos.
Son más de 300 metros que no estaban incluidos en el presupuesto original de la Secretaría de Obras Públicas, que pretende conectar al Planetario con el puente que conduce a la avenida Carlos Adrián Aviles en una primera etapa, en la cual rehabilitarán el sistema de drenaje para dar solución definitiva.
Anteriormente ya se había atendido otra descarga en el mismo cauce y con esta conexión quedará resuelto el problema.
