Una boya está varada en el Río Bravo del lado americano, en el área de los dos Laredos.
La fuerte corriente que lleva el Bravo, por la creciente derivada de las lluvias, arrastró más de 100 boyas desde Piedras Negras, Coahuila.
La primera de ellas llegó a los dos Laredos, pasó por abajo del Puente Internacional 1 “Puerta de las Américas” sin causar daños, y se estancó antes de llegar al Puente Internacional 2 “Juárez-Lincoln”.
Por el momento no se contempla cerrar los puentes internacionales.

Autoridades de Laredo, Texas, implementaron un operativo para evitar que los objetos que arrastra la corriente causen daños.
Están clausurados los accesos al río Bravo, que supera los tres metros cuando normalmente mide menos de 50 centímetros.
El agua ya cubrió algunas áreas del parque Palapas del Citev y El Patinadero.
Algunos curiosos acuden a ver el fenómeno natural y tomarse fotografías.