El cierre de operaciones de Johnson Controls en Matamoros ya comenzó a tener consecuencias para su plantilla laboral, luego de que trabajadores empezaran a ser separados de sus puestos como parte del proceso de salida de la empresa.
La separación del personal se estaría realizando de manera gradual, conforme avanza el cierre de la planta. Para los empleados, esto representa incertidumbre respecto a su futuro laboral y, principalmente, sobre las condiciones en las que se llevarán a cabo sus liquidaciones.
La noticia también genera preocupación entre las familias que dependen de estos ingresos, ya que la pérdida de empleos representa un nuevo impacto para la economía local y para un sector maquilador que en los últimos meses ha enfrentado diversos ajustes.
Mientras continúa el proceso, los trabajadores permanecen atentos a la información que proporcione la empresa y esperan que se respeten sus derechos laborales y se cumpla con las obligaciones correspondientes.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer con precisión cuántos empleados serán afectados en total ni cuánto tiempo tomará la conclusión del proceso. Se espera que en los próximos días pueda existir mayor claridad sobre el número de trabajadores despedidos y las condiciones de su salida.