El Festival del Cabrito, que se lleva a cabo en Tula, Tamaulipas, busca impulsar la comercialización justa y la exportación de este producto al vecino país del norte, EUA, beneficiando a los productores locales.
Actualmente, los intermediarios pagan entre 600 y 800 pesos por cabeza, pero con este festival se pretende dar valor agregado mediante platillos elaborados a base de cabrito e incrementar la calidad de los pies de cría, lo que podría mejorar el precio.
¿Qué dependencias participan y cuál es el objetivo del festival?
Tres secretarías participan en este evento: Desarrollo Económico, Rural y Turismo.
El objetivo es impulsar la producción caprina y llegar a la exportación, especialmente a Texas, donde existe una alta demanda de consumidores nostálgicos que buscan consumir este platillo tradicional que degustaban cuando vivían en México.

¿Cómo se busca mejorar la productividad y la genética?
Se busca realizar un manejo reproductivo eficiente para incrementar la productividad del ganado y mejorar la genética caprina.
El gobierno estatal apoya a las asociaciones de caprinocultores y al sector social, conformado por productores con pequeños hatos familiares.
¿Cuántos productores participan y cuáles son los retos?
Existen 9 grupos de Extensionismo en el altiplano que integran a 300 productores en los municipios de Tula, Bustamante y Jaumave.
El reto es ampliar esta dinámica hacia el valle de San Fernando y la Sierra de San Carlos, donde persiste reticencia para incorporarse a este modelo de producción y comercialización.
