Con pancartas, reclamos y un llamado directo a las autoridades judiciales, familiares de Ezequiel, hombre que perdió la vida tras ser brutalmente atropellado el pasado 29 de marzo en la colonia Morelos de Tampico, se manifestaron en las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia en Altamira para exigir justicia y evitar que el presunto encubridor del crimen obtenga su libertad.
Encabezados por Ener Valleza, viuda de la víctima, los manifestantes pidieron que Rogelio "N", acusado de encubrimiento y presunto colaborador en la fuga del principal responsable, permanezca sujeto a proceso y no reciba beneficios legales sin antes colaborar plenamente con las investigaciones.
"Estamos aquí para exigir justicia y evitar que salga libre fácilmente; mi esposo fue asesinado y aún seguimos buscando al responsable principal, no vamos a permitir impunidad", expresó la viuda.

De acuerdo con el asesor jurídico de la familia, Hugo Aldair García Cruz, durante el proceso legal la defensa de Rogelio habría intentado obtener una suspensión condicional del proceso, mecanismo que podría permitirle evitar consecuencias penales mayores bajo ciertas condiciones.
Sin embargo, explicó que dicha salida jurídica requiere cumplir con obligaciones específicas como reparación del daño, colaboración con la Fiscalía y apoyo en la localización del principal implicado.
"El problema fue que pretendían beneficiarse sin cumplir con esas condiciones; no quieren colaborar, no quieren reparar el daño ni ayudar a encontrar al responsable, por eso nos opusimos firmemente", declaró. Actualmente, Rogelio permanece en prisión preventiva.

El crimen ocurrió cuando Ezequiel esperaba alimentos en una taquería de la colonia Morelos y fue embestido presuntamente por Juan de Dios "N", quien conducía un vehículo en aparente estado de ebriedad. Tras el atropellamiento, el presunto homicida habría recibido ayuda de su cuñado Rogelio para escapar del lugar; desde entonces, Juan de Dios permanece prófugo.
La familia subraya que el caso no solo representa la pérdida de una vida, sino también el daño irreversible causado a una mujer y una niña de apenas dos años, quien quedó sin la figura y sustento de su padre.
"Mi hija crecerá sin su papá, nos arrebataron estabilidad, protección y justicia, por eso seguiremos luchando", señaló Ener Valleza.

Los familiares demandaron a la Fiscalía acelerar las investigaciones, capturar al responsable directo y evitar que cualquier implicado obtenga privilegios sin responder plenamente ante la ley.
La protesta evidenció la presión social sobre las autoridades en un caso que ha generado indignación en Altamira, donde ciudadanos y allegados insisten en que el proceso judicial debe garantizar justicia integral para la víctima y su familia.