Tamaulipas recibió por primera vez en su historia la Bandera de la Paz, un estandarte con reconocimiento internacional que promueve la armonía, el entendimiento y la participación ciudadana como herramientas para fortalecer el tejido social.
Durante la ceremonia, el doctor Alberto Betancourt, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Líderes Juristas, destacó que Reynosa se convirtió en la primera ciudad en reunir a organizaciones internacionales promotoras de la paz con instituciones comprometidas con el fortalecimiento social y jurídico de la comunidad.
“Hoy Reynosa hace historia, porque esta es la primera ciudad donde estas organizaciones internacionales de paz unen esfuerzos con una institución profundamente comprometida. Este documento representa un compromiso ético con las presentes y futuras generaciones, porque la paz es el camino para alcanzar la justicia, la paz fortalece nuestras instituciones”, expresó.
Por su parte, la doctora Kathy Rico, fundadora de la Federación de Ciudades y Territorios de Paz, Asociación Civil, reconoció que Reynosa enfrenta importantes desafíos sociales que requieren la participación activa de todos los sectores de la sociedad.
La especialista señaló que la construcción de la paz debe ser una prioridad permanente, al igual que otros problemas que impactan directamente en la calidad de vida de los ciudadanos, como el acceso al agua y el desarrollo económico de la región.
“Si una ciudad no puede garantizar el recurso hídrico, que es el agua, y no puede garantizar el tema de paz, es una ciudad que se va a ver afectada en todos los sectores económicos, en toda la agenda pública del Estado; es verdad, no estamos exagerando, hoy por hoy el tema de paz es asunto y tarea de todos”, afirmó.
Los participantes coincidieron en que la llegada de la Bandera de la Paz a Tamaulipas representa un compromiso colectivo para impulsar acciones que fortalezcan las instituciones, promuevan la justicia social y contribuyan a construir comunidades más seguras y solidarias.