El coordinador de Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), Mario Alberto Rebolledo Urcádiz, informó que se realizan operativos de monitoreo en los 43 municipios del estado para confirmar que el agua distribuida a la población esté debidamente clorada y así evitar problemas de origen hídrico.
El funcionario estatal explicó que estos trabajos buscan ubicar las zonas donde se están presentando casos de malestares gastrointestinales, con el fin de actuar de manera oportuna y coordinar con los servicios locales de salud las medidas necesarias.
“Nosotros, como instancia legal, transmitimos al organismo regulador de agua potable en qué zonas encontramos que existe poca cantidad de cloro y ahí se cubre y se cumple para que la dotación de agua vaya perfectamente clorada a la población y evitar problemas de origen hídrico”, explicó.
Rebolledo Urcádiz pidió a la ciudadanía reportar cualquier síntoma o anomalía en el suministro de agua a las autoridades municipales y recordó la importancia de mantener medidas básicas de higiene para reducir riesgos.
“Estamos en coordinación permanente con el área de Epidemiología de la Secretaría de Salud, para ubicar los municipios o comunidades que registran algún tipo de problema; es un trabajo coordinado y permanente”, señaló.