Lo que en su momento fue una infraestructura estratégica para el control del autotransporte federal, hoy luce completamente abandonado y convertido en un basurero clandestino donde automovilistas y transportistas se detienen a arrojar todo tipo de desechos.

El centro fijo de verificación de pesos y dimensiones, ubicado sobre carretera federal Victoria-Monterrey, antes de llegar al poblado Plan de Ayala de Güémez, se encuentra lleno de basura, maleza y escombro, sin vigilancia, sin personal y sin ningún tipo de mantenimiento por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Origen y objetivos del centro
Este tipo de centros fueron creados a partir del Reglamento sobre el Peso, Dimensiones y Capacidad de los Vehículos de Autotransporte que Transitan en los Caminos y Puentes de Jurisdicción Federal, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de enero de 1994, y que dio sustento legal para su instalación en todo el país.

De acuerdo con el artículo 8 de dicho Reglamento, los objetivos principales de estos centros son:
- Vigilar, verificar e inspeccionar que el peso bruto vehicular, dimensiones y capacidad de los vehículos de autotransporte federal cumplan con lo establecido en el Reglamento y en la NOM-012-SCT-2-2017.
- Prevenir el sobrepeso que daña y destruye la infraestructura carretera.
- Garantizar la seguridad vial al evitar la circulación de unidades con exceso de dimensiones.
- Expedir constancias de peso y dimensiones y sancionar a quienes violen la normatividad.
Instalaciones olvidadas que podrían reutilizarse
A pesar de contar con infraestructura completa, rampas, básculas, oficinas y espacios para inspección, el inmueble permanece en total abandono.

Transportistas y ganaderos de la región señalaron que estas instalaciones bien podrían ser aprovechadas para otros fines de mayor utilidad social, como por ejemplo la verificación del gusano barrenador del ganado, ante la emergencia sanitaria que se vive en el sur de Tamaulipas y la zona huasteca.
Propuesta para sanidad ganadera
Los productores consideran que el centro reúne todas las condiciones necesarias para instalar un punto de inspección zoosanitaria, con corrales temporales, zona de revisión y control documental, lo que permitiría frenar la movilización de ganado infestado y proteger el hato ganadero regional.
Exigen a la SICT y a las autoridades federales que rescaten el inmueble, lo limpien y lo pongan a disposición para un uso que realmente beneficie a la población, en lugar de seguir siendo un foco de infección y un basurero clandestino a orilla de carretera.