La detección de conductas de riesgo y problemas relacionados con la salud mental entre jóvenes de Altamira mantiene en alerta a las autoridades, al registrarse alrededor de 50 casos documentados entre 2021 y 2025, además de un incremento en los requerimientos de atención psicológica entre este sector de la población.
María de los Ángeles Rojas Torres, directora del Instituto de la Juventud en Altamira, informó que desde 2021 el organismo ha trabajado en la prevención de problemas de salud mental mediante pláticas y actividades dirigidas a estudiantes de secundaria, preparatoria y universidades, tanto de la zona urbana como rural.
Amplían la atención psicológica para jóvenes
Explicó que, a partir de este año, el Instituto incorporó formalmente el servicio de atención psicológica, con terapias individuales y grupales para jóvenes de entre 12 y 29 años.
"Desde que empezó la pandemia a la fecha hemos visto un aumento de casos de depresión y ansiedad en los jóvenes", señaló la funcionaria, al destacar que esta situación llevó a reforzar las acciones de prevención y atención.
De acuerdo con Rojas Torres, desde 2021 se ha tenido contacto con alrededor de 5 mil 200 jóvenes a través de pláticas, actividades preventivas y atención en instituciones educativas.
De mayo a la fecha, más de 300 jóvenes han recibido atención psicológica directamente en las instalaciones del Instituto de la Juventud.La directora agregó que también se han identificado casos que requieren atención especializada.
Durante este año, alrededor de siete jóvenes han tenido que ser canalizados a servicios de psiquiatría en Tampico debido a que presentaban condiciones que rebasaban la capacidad de atención del instituto.
En cuanto a conductas de alto riesgo, informó que durante el presente año se han atendido dos casos, mientras que datos proporcionados previamente por la Fiscalía señalan que entre 2021 y 2025 se documentaron alrededor de 50 casos relacionados con jóvenes de entre 18 y 29 años. La cifra correspondiente a 2026 aún está pendiente de actualización.
Identifican diversos factores de riesgo
Consideró que detrás de esta problemática existen diversos factores, entre ellos la violencia intrafamiliar, la falta de comunicación entre padres e hijos, problemas de ansiedad y depresión, así como el consumo de alcohol y otras sustancias.
También reconoció la influencia del entorno digital y las redes sociales en el comportamiento de los jóvenes, aunque subrayó que se trata de una problemática multifactorial que requiere acompañamiento familiar y profesional.
Ante este escenario, el Instituto de la Juventud mantiene acciones de prevención directamente en escuelas y colonias, además de trasladar a sus psicólogos a comunidades rurales donde los jóvenes enfrentan dificultades para acudir a las instalaciones del organismo.
Familias forman parte de las acciones preventivas
La funcionaria destacó además la importancia de involucrar a los padres de familia en los procesos de atención, por lo que se han implementado sesiones grupales en las que participan tanto jóvenes como sus familiares.
Cuando se detectan situaciones que requieren intervención de otras instituciones, el Instituto trabaja en coordinación con dependencias como el Sistema DIF y la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, además de otras instancias especializadas.
La directora del Instituto de la Juventud hizo un llamado a las familias a permanecer atentas a cambios de conducta, aislamiento, depresión o cualquier señal que pudiera indicar que un joven atraviesa por una situación emocional complicada.
La prevención, dijo, comienza desde el entorno familiar y la comunicación, mientras que la detección oportuna puede permitir que los jóvenes reciban ayuda profesional antes de que una crisis emocional tenga consecuencias irreversibles.