Han pasado cuatro meses desde la noche en que un aparente corto circuito redujo a cenizas buena parte del patrimonio de Don Salomón Valderaz López y su esposa, la señora Cruz; a sus 77 y 66 años, respectivamente, la pareja logró salir con vida del incendio que consumió su vivienda en la colonia Las Haciendas I, en Altamira, pero desde entonces, no han logrado recuperarse.
La casa, ubicada en la calle Castilla 111, entre C-20 y Puebla, sigue mostrando las huellas del siniestro, paredes abiertas, techo dañado, ventanas rotas y cables calcinados; No cuentan con energía eléctrica y prácticamente perdieron todos sus muebles.
Vecinos ayudaron a contener el fuego
Don Salomón, plomero de oficio durante toda su vida, recuerda que aquella tarde no se encontraba dentro del domicilio; su esposa, quien vende ropa para ayudarse con los gastos, fue alertada por el cortocircuito que se generó dentro de su microondas, haciendo que el fuego comenzara a extenderse por el techo, forrado con unicel parte de la estructura de construcción en las casas de interés social.
Fueron precisamente los habitantes del sector quienes, con cubetas en mano, lograron contener las llamas antes de la llegada de los bomberos.
El incendio arrasó con ropa, electrodomésticos, el cableado que recientemente habían instalado y parte de la estructura.
Viven en condiciones precarias y sin electricidad
Hoy, la vivienda permanece en condiciones precarias; el unicel del techo está desprendido, hay orificios en los muros y el interior luce oscuro y deteriorado; la falta de electricidad complica aún más su día a día.
Don Salomón enfrenta además problemas de salud, padece hipertensión y diabetes; recientemente sufrió un desmayo que le dejó golpes visibles en el rostro y las rodillas.

Solicitan apoyo para reconstruir su hogar
Aun así, asegura que todavía tiene fuerzas para reconstruir su hogar, siempre y cuando reciba apoyo con materiales básicos como sacos de cemento, yeso para resanar paredes, impermeabilizante, pintura y cableado nuevo. También necesitan lo esencial para vivir, una cama, un comedor y mobiliario básico.

La pareja ha tocado puertas en distintas instancias en busca de respaldo, sin obtener hasta ahora una respuesta concreta; mientras tanto, Doña Cruz no puede evitar las lágrimas al entrar a lo que queda de su casa.
Don Salomón, acostumbrado a reparar desperfectos ajenos, hoy enfrenta la difícil tarea de reconstruir su propio hogar entre limitaciones económicas y problemas de salud.
Quienes deseen brindar apoyo a esta familia pueden comunicarse al 833 111 75 95, cualquier ayuda representa para ellos la posibilidad de devolverle vida a un hogar que, aún guarda esperanza.