Este domingo 25 de octubre es el Día del Zapatero... y don Jesús Jaime Flores Hernández está orgulloso de su oficio.
Don "Chuy", como se le conoce, tiene 40 años dedicados a reparar todo tipo de calzado, ya sea renovándoles las tapas, reconstruyendo las suelas, remendándolos, pegando o cosiendo las partes rotas o que se despegaron y pintándolos para que sus dueños les den un nuevo uso.
En este oficio, él comenzó a los 15 años de edad, porque en su familia, que era numerosa, se requería dinero para ayudar a sacar adelante a sus hermanos.
Hoy tiene 55 años de edad y muchos recuerdos de cómo aprendió a desempeñarse en este oficio, entre la máquina de coser, las pieles, la pintura, las tijeras, las tapas y las suelas.
En su taller de la colonia Nuevo Repueblo, en Monterrey, abunda el trabajo para darle nueva vida a los zapatos de mujer con tacones de aguja, a los zapatos de plataforma, a las botas de dama y caballero, a los botines, a los mocasines y al calzado de los menores de edad que van a la escuela.
La frase que más escucha decir a los clientes que solicitan sus servicios es: "Pero me los deja como nuevos, ¿eh?"
La máquina de coser es su inseparable compañera para "revivir" las piezas ya desgastadas por el uso y el paso del tiempo.
La experiencia que tiene y la destreza de sus manos le han ayudado a no tener accidentes con la máquina de coser.

El Día del Zapatero es el 25 de Octubre, Día de San Crispín y San Crispiniano, los santos patrones del oficio.
Elos eran dos hermanos romanos que vivieron en el Siglo III y que durante el día predicaban la fe católica y por las noches se dedicaban a reparar zapatos para tener recursos para ayudar a los pobres.
Don Chuy tiene mucha clientela, que se ha ganado con el amor a su oficio.
"Yo me siento ogulloso de este trabajo, que aprendí desde muy chico por necesidad. Los tiempos han cambiado, pero aquí seguimos, a la orden", dice.
En su taller, en la calle Garza García, a unos metros de la avenida Garza Sada, don Chuy se apoya en su pareja Carmen Muñoz para atender a la clientela.
Este orgulloso zapatero sigue desempeñando este oficio que, pese al paso del tiempo, continúa vigente para beneficio de los clientes.
Y desea que le sigan diciendo : "Zapatero, a tus zapatos" porque es significa que seguirá teniendo trabajo y clientes.