Las fuertes rachas que alcanzaron los 80 kilómetros por hora, provocaron que una estructura metálica colapsara y parte de las láminas fueran proyectada hasta 30 metros de distancia.
Lo anterior ocurrió durante la madrugada del lunes luego del ingreso de un frente frío que ingresó al estado.
Sobre la avenida Concordia, entre República Mexicana y carretera a Nuevo Laredo, en Escobedo, la estructura de un autolavado se desplomó.
Los fuertes vientos que soplaron durante la madrugada terminó por doblar las columnas de acero.
El techo de lámina y vigas de fierro sucumbieron ante el embate del aire enrachado.
Las láminas galvanizadas y parte de la estructura fueron proyectadas a una distancia de hasta 30 metros.

Algunas quedaron en medio del camellón que forma un canalón y otras se estrellaron contra la malla ciclónica de un terreno baldío.
El viento provocó también que un cable de energía eléctrica se desprendiera y al quedar sobre el metal de la estructura hizo corto circuito.
Mientras que en la colonia Praderas de los Girasoles, el viento hizo que varios árboles fueran derribados.
Estos hechos ocurrieron en la calle número ocho y segunda avenida, donde dos árboles al caer cerraron el paso sobre esa calle.
Asimismo el mal estado de una luminaria terminó por caer encima de un automóvil estacionado.
El arbotante arrastró cables de telefonía y energía eléctrica poniendo en riesgo a los vecinos de ese sector de Escobedo.