Con la voz entrecortada y mientras trabaja como barbero bajo la estación Central de la Línea 1 del Metro, Edgar Aguirre, originario de Venezuela, pide apoyo para poder liberar a su hijo Jackson, de 23 años, quien permanece recluido en un centro penitenciario, presuntamente de manera injusta.
Edgar relata que el problema comenzó cuando un hombre, a quien señala como conflictivo, hostigaba de forma constante a su hijo en el domicilio donde vivía.

Ante la situación, Jackson llamó a su padre en busca de ayuda y, al intentar dialogar, ambos habrían sido agredidos, por lo que el joven se defendió.
Tras el altercado, las autoridades detuvieron únicamente a Jackson.
Para Edgar, la situación ha sido devastadora.

Asegura que son personas trabajadoras y tranquilas, que atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida, lejos de su país y sin una red de apoyo sólida.
Llegaron a Monterrey en busca de oportunidades
Padre e hijo llegaron a Monterrey en 2024 con la esperanza de encontrar oportunidades, mismas que dice, han logrado con esfuerzo y trabajo honrado.
Señala que son conocidos y apreciados en la zona, por lo que hoy pide la ayuda de un abogado o de alguna institución que les permita aclarar el caso y lograr que su hijo recupere la libertad.