Para combatir las pérdidas por fugas, tomas clandestinas y fallas de medición, este viernes arrancará el programa Reconectando con el Agua, impulsado por el Fondo Ambiental Metropolitano de Monterrey (FAMM) en coordinación con Agua y Drenaje de Monterrey (AyD).
La estrategia tiene como objetivo reducir en el corto y mediano plazo el Agua No Contabilizada (ANC) de 42 a entre 29 y 30 por ciento, lo que representaría una disminución cercana al 28 por ciento en las pérdidas del recurso.

De alcanzarse esta meta, Nuevo León se acercaría a los estándares internacionales considerados aceptables en materia de eficiencia en la distribución de agua.
La primera etapa contempla intervenir tres macrosectores en los que ya existe información sobre los niveles de consumo y desperdicio: Félix U. Gómez, la zona de Magnolia y el Centro de San Nicolás.
En estos sectores se busca recuperar 3.5 millones de metros cúbicos de agua al año, volumen equivalente al consumo anual de aproximadamente 13 mil familias.
Inician programa con inversión de $35 millones
Ernesto Ibarra, gerente de Cumplimiento del FAMM, explicó que el programa comenzará con una inversión inicial de 35 millones de pesos, provenientes de aportaciones de empresas regiomontanas y de compensaciones ambientales administradas por la Secretaría de Medio Ambiente estatal.
El esquema contempla que los recursos adicionales que Agua y Drenaje obtenga mediante la recuperación de agua sean reinvertidos en nuevos sectores para ampliar el alcance del programa.
“La idea es que sea un esquema combinado, en el que Agua y Drenaje pueda reinvertir los recursos que obtenga de la recuperación de agua para seguir recuperando más”, explicó Ibarra.
El especialista consideró que reducir el indicador de Agua No Contabilizada a entre 29 y 30 por ciento es una meta alcanzable en el corto y mediano plazo.

Instalarán tecnología para detectar fugas
La estrategia contempla la instalación de válvulas reguladoras de presión, medidores electromagnéticos y sistemas de monitoreo, además de una búsqueda intensiva de fugas en más de 270 kilómetros de la red.
De acuerdo con Ibarra, los equipos permitirán conocer en tiempo real el comportamiento de los macrosectores, regular la presión y garantizar que el agua llegue a los hogares sin incrementar las fugas existentes.
Las zonas de Félix U. Gómez, San Nicolás y Magnolia fueron seleccionadas debido a que cuentan con mayor información disponible y ofrecen una mejor relación entre la inversión requerida y el volumen de agua que podría recuperarse.
El programa sumará tres nuevos sectores
La segunda etapa del programa está prevista para antes de que concluya el año e incorporará tres nuevos macrosectores que todavía están por definirse.
La estrategia busca combinar la sectorización de la red, el control de presiones, la detección oportuna de fugas y la medición inteligente para reducir de manera sostenida las pérdidas de agua.
Ibarra destacó que actualmente existen sensores acústicos y otras herramientas capaces de localizar fugas que no son visibles, lo que permitiría atenderlas con mayor rapidez.
También consideró necesario sustituir medidores obsoletos e instalar equipos inteligentes en los grandes consumidores para obtener registros más precisos sobre los volúmenes utilizados.
El especialista señaló que mejorar la eficiencia en la distribución será fundamental para aprovechar el agua disponible y evitar una nueva crisis hídrica.