Al ser una de las tres sedes mexicanas del Mundial 2026, Nuevo León tiene una ventaja extra a la derrama económica de 400 millones de dólares que la fiesta futbolera dejaría en tierras regias: ser la "ventana" que demuestre nuestra fortaleza en infraestructura, seguridad, educación, salud y movilidad, lo que representa la oportunidad para que los extranjeros regresen a invertir y motiven a sus jóvenes a venir a estudiar.
El doctor en Economía por la UANL, Jorge Moreno Treviño, destacó que una primera derrama será la económica.
"Las estimaciones fluctúan entre 350 y 400 millones de dólares, considerando esta derrama económica, que es de primer impacto, directa, se prevé la creación de 14 mil empleos", explicó.

Lamentablemente, aclaró, en nuestro país el 50 por ciento de la fuerza laboral es informal y eso se asocia a evasión de impuestos y baja productividad.
Por eso, el especialista pidió fortalecer a los sectores que sí son formales, como comercio, turismo, hotelería, restaurantes y servicios, ya que al captar esta derrama y con el pago de impuestos y aportaciones, el Estado liquidará las deudas que contrajo precisamente para mejorar el equipamiento de una sede mundialista.
"Estos sectores necesitan del apoyo y la infraestructura para que se combata la informalidad, y que esa derrama economica no se quede en unos pocos, sino que realmente beneficie a toda la sociedad", afirmó.
La segunda derrama vendrá después del Mundial, cuando los extranjeros constaten que pasamos todas las pruebas.
"Que la imagen que brindemos como Estado y la capacidad que tengamos para coordinar eventos complejos también muestran la capacidad de nuestro Estado para recibir inversión. Es una puerta para mostrar nuestra madurez como Estado, nuestra estabiilidad y seguridad como receptores de inversión extranjera", sostuvo.
Recordó que en los dos juegos del repechaje en tierras regias, que fueron un éxito, países tan diferentes como Irak y Bolivia, se percataron de nuestra capacidad para realizar eventos multitudinarios, pero el reto es que éstas y otras naciones reconfirmen que también tenemos todo para atraer más inversiones.
"Es decir, mostrar la cara de nuestros Estado como un estado moderno, con instituciones educativas y de salud de vanguardia, atractivo porque estamos cerca de Estados Unidos, esta ventana de exhibición puede ser lo que beneficie y catapulte que esos beneficios se consideren no sólo como lo han estimado tanto empresas consultoras y com las propias cámaras, sino que en el largo plazo se atraiga inversión", expresó.
Y el mejor legado del Mundial en Nuevo León radica en que, terminada la fiesta, la población, la de a pie, disfrute la infraestructura.
"Que permitan que después del Mundial, el acceso a un Metro de calidad, vialidades y servicios de transporte y zonas verdes, van a generar una derrama económica permanente para los habitantes", planteó.
Así que tras el Mundial, Nuevo León tendrá todo para seguir atrayendo inversiones, pero se debe fortalecer al sector formal.