El fiscal general de Nuevo León, Javier Flores Saldívar, informó que hasta el momento no hay personas detenidas por las agresiones contra dos guardias de seguridad, ocurridas en distintos hechos en casetas de fraccionamientos privados.
El primer caso corresponde a un guardia asignado a una caseta de acceso de un sector privado en el municipio de Guadalupe, quien denunció haber sido golpeado con un tubo por dos hombres, luego de negarle el acceso a un vehículo de plataforma.
Gerson, vigilante del Fraccionamiento San Carlos, sector Casas Grandes, señaló que la agresión ocurrió la noche del pasado 1 de febrero.
Sin embargo, hizo público el caso recientemente, al señalar que no ha visto avances en la denuncia que presentó hace más de un mes.
Sobre este hecho, el fiscal indicó que ya se tomó la declaración del dueño del gimnasio relacionado con el caso, quien aseguró que el presunto agresor no es trabajador ni alumno del establecimiento, lo que ha dificultado su identificación.
Añadió que existe la posibilidad de que el conflicto se resuelva mediante un proceso de mediación, aunque el presunto responsable aún no se ha presentado formalmente ante las autoridades.
“Se le está ubicando, pero ha habido representación legal”, explicó.
En cuanto al segundo caso, Flores Saldívar lo calificó como más grave, ya que el agresor utilizó un objeto para golpear al guardia de seguridad.
Este hecho ocurrió en el sector Valle Poniente, en el municipio de Santa Catarina, donde un hombre golpeó a un vigilante luego de molestarse porque éste le tomó una fotografía a él y a su vehículo.
El incidente se registró en la caseta de acceso al Fraccionamiento El Aguacatal, ubicado sobre Camino a la Banda, entre Alfonso Reyes y Eje Exterior.
No obstante, el fiscal confirmó que tampoco hay detenidos por este hecho, mientras las investigaciones continúan para dar con el responsable.
La Fiscalía mantiene abiertas ambas carpetas y trabaja en la localización de los agresores, en medio de una creciente preocupación por la violencia contra personal de seguridad privada en zonas residenciales.
