La Secretaría de Cultura del Estado de Nuevo León manifestó este jueves su "profunda indignación" y un enérgico rechazo ante las recientes modificaciones realizadas por el municipio de Monterrey en la Glorieta del Arco de la Independencia, calificándolas como una vulneración al patrimonio histórico y a la identidad de la ciudadanía.
Señalan afectaciones a restauración reciente
A través de un comunicado oficial firmado por la secretaria de Cultura, Melissa Segura, señalan que estas intervenciones afectan la configuración urbana que fue recientemente recuperada mediante un proceso integral de restauración.
La Secretaría subrayó que el rescate del monumento y su entorno contó con una inversión superior a los 50 millones de pesos, gestionados a través del Fideicomiso para la Conservación del Patrimonio Cultural (FIDECULTURAL). Según la dependencia, la creación de la glorieta no fue un elemento aleatorio, sino una condición técnica esencial para el proyecto ejecutado en el marco del 115 aniversario del Arco.
“Nuestro patrimonio nos pertenece a todas y todos. Forma parte de nuestra identidad, de nuestra memoria colectiva y de nuestro derecho a la cultura. Las autoridades tenemos la responsabilidad de garantizar su permanencia y transmisión a las futuras generaciones como un legado vivo”, indica el escrito oficial.
Acusan decisiones unilaterales del municipio
El Gobierno del Estado acusó a las autoridades municipales de tomar decisiones unilaterales que no cuentan con sustento técnico ni consenso social.
“En este sentido, cualquier intervención sin sustento técnico ni consenso social vulnera directamente los derechos culturales de las y los nuevoleoneses, al limitar su acceso, apropiación y relación con los elementos que construyen su identidad”, se agregó.
La Secretaría advirtió que estas acciones representan un retroceso que perpetúa la pérdida del legado histórico de la entidad.
La dependencia estatal hizo un llamado firme al municipio para detener cualquier intervención que no haya sido consensuada bajo criterios patrimoniales estrictos.
Reiteraron que el patrimonio cultural debe entenderse de manera integral, protegiendo tanto el monumento como el entorno que lo rodea para garantizar su permanencia para futuras generaciones.
“Basta de decisiones que desvalorizan nuestro legado, ignoran nuestra identidad y perpetúan una historia de deterioro y pérdida. Estas acciones representan un retroceso en la construcción de un estado que reconoce, protege y se enorgullece de su memoria histórica”, concluyó Segura.