Con el objetivo de frenar el impacto ambiental derivado del auge de las compras en línea, el diputado Mauro Guerra Villarreal, del Partido Acción Nacional, presentó una iniciativa para reformar la Ley Ambiental del Estado.
La propuesta busca regular y sustituir los materiales de relleno contaminantes por alternativas biodegradables.
Guerra Villarreal señaló que, aunque la pandemia aceleró la economía digital, también disparó la generación de residuos que no están siendo procesados correctamente.
Materiales comunes como el plástico de burbujas (polietileno) y el corcho blanco (unicel) representan un grave problema, ya que su degradación puede tardar desde 100 hasta 1,000 años.
“El comercio electrónico se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales motores de crecimiento económico y transformación del consumo a nivel global”, indicó Guerra.
La ausencia de una regulación específica para el embalaje de relleno genera un vacío normativo. "Es vital alinear el crecimiento digital con los objetivos de protección ambiental y salud pública", destacó el legislador.
La reforma propone transitar hacia materiales de última generación que no dañen el ecosistema, como el ácido poliláctico (PLA), un polímero derivado del almidón de maíz o caña de azúcar.
También micelio de hongos, un material compuesto por raíces de hongos que es ligero, resistente y se composta en el suelo en cuestión de semanas.
“En México, este fenómeno se aceleró de manera significativa a partir de la pandemia, modificando hábitos de compra, logística y distribución, pero también generando impactos ambientales que no han sido suficientemente regulados”, agregó.
De acuerdo con el Inventario Nacional de Fuentes de Contaminación Plástica, los envases y embalajes son la principal fuente de residuos plásticos que terminan en tiraderos a cielo abierto o ecosistemas naturales.
La iniciativa plantea otorgar facultades a la Secretaría de Medio Ambiente para establecer lineamientos técnicos y científicos que dicten qué materiales podrán usarse, considerando siempre la opinión de productores y distribuidores.
De aprobarse, quedaría prohibido el uso de plásticos no compostables en el embalaje de relleno para productos de comercio electrónico destinados a entrega a domicilio, obligando a las empresas a adoptar tecnologías verdes.