Con la llegada de 2026, automovilistas en México comenzaron a resentir incrementos en el precio de la gasolina premium y el diésel, derivados principalmente del ajuste anual al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que aplica el Gobierno Federal.
IEPS a combustibles aumenta a partir del 1 de enero de 2026
De acuerdo con disposiciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a partir del 1 de enero de 2026 las cuotas del IEPS a los combustibles aumentaron en promedio 3.8 por ciento, como parte de la actualización inflacionaria prevista en la ley.
En el caso de la gasolina premium, conocida como la “roja”, el impuesto por litro pasó de aproximadamente 5.45 a 5.65 pesos, mientras que en el diésel la cuota subió de 7.09 a 7.36 pesos por litro.
Especialistas advierten presión en precios finales
Aunque autoridades federales han insistido en que este ajuste no representa un “gasolinazo”, especialistas advierten que sí genera presión al alza en los precios finales.
Durante los primeros días de enero, en Monterrey, se han observado ligeros incrementos en la gasolina premium y el diésel, con variaciones que dependen de la zona, la marca de la estación y las condiciones del mercado.
Automovilistas en Monterrey resienten el impacto
Para los automovilistas, el impacto ya comienza a sentirse en el gasto cotidiano.
“Pues afectaría en todo, en los viajes que hacemos serían más caros; en 15 litros son 360 pesos”, expresó la automovilista Mari.
Otros conductores reconocen el ajuste, aunque señalan que no queda otra opción.
“Sí afectaría un poquito, pero hay que seguir adelante”, comentó Edgar.
El aumento se suma a un contexto económico complicado
Sin embargo, hay quienes aseguran que el aumento se suma a un contexto económico complicado.
“Sí he visto bastante incremento, todo está muy caro y más la gasolina; uno piensa que va a ahorrar un poquito y no. Yo pongo a la semana mil pesos”, señaló Ericka.
Este aumento no depende únicamente del IEPS, sino también de otros factores como el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio y los costos de distribución, por lo que los precios de los combustibles podrían seguir presentando variaciones a lo largo del año.