Actualmente, las aseguradoras aplican aumentos generalizados al costo de las pólizas sin tomar en cuenta factores como la antigüedad del cliente, el monto que ha pagado a lo largo del tiempo o la frecuencia con la que utiliza el servicio.
Esta situación provoca que una persona saludable, con un historial de bajo riesgo y escaso uso del seguro, enfrente incrementos similares a los de alguien que recurre constantemente a su cobertura médica.
Para evitar estas alzas considerables en los seguros de gastos médicos mayores, especialistas consideraron urgente obligar a las compañías a revisar el historial y el nivel de riesgo de cada usuario antes de determinar el costo de su póliza.

Hoy en día, señalaron, los incrementos suelen aplicarse de manera generalizada, sin distinguir entre asegurados con años de permanencia, hábitos saludables y baja siniestralidad, y aquellos que tienen poco tiempo como clientes y hacen un uso frecuente de la cobertura debido a problemas de salud o mayores niveles de riesgo.
Los expertos sostienen que los primeros deberían recibir condiciones preferenciales y primas más bajas, derivadas de evaluaciones realizadas por las propias aseguradoras.
En la actualidad, en la Cámara de Diputados existe una iniciativa que plantea que las personas menores de 60 años aporten una cantidad adicional para amortiguar el costo de sus seguros al alcanzar esa edad, evitando incrementos que pueden llegar hasta 100% en el caso de los adultos mayores.
La propuesta también contempla que quienes hayan mantenido una póliza durante 20 años o más y alcancen los 60 años tengan la garantía de que el costo de su seguro sólo podrá aumentar conforme a la inflación del año anterior, más un tope adicional de hasta cinco puntos porcentuales. Sin embargo, esta medida aún se encuentra en etapa de análisis legislativo.

Proponen beneficios para clientes con mayor antigüedad
Especialistas consideraron que las aseguradoras podrían establecer políticas más favorables para los clientes con mayor antigüedad, particularmente en los seguros de gastos médicos, donde las primas suelen encarecerse conforme avanza la edad del asegurado y aumentan los costos de la atención médica.
El fiscalista y especialista en el tema, Juan Carlos Pérez Góngora, socio de la firma Pérez Góngora y Asociados, explicó que existe una diferencia importante entre los seguros de vida y los seguros de gastos médicos.
“En los seguros de gastos médicos las compañías suelen aplicar incrementos conforme pasan los años, pero nada impide que las aseguradoras otorguen condiciones preferenciales a clientes con buen historial o con varios años de permanencia”, indicó.
El experto consideró que se trata principalmente de una decisión de política comercial de cada empresa, aunque señaló que también podría fortalecerse mediante las reformas actualmente propuestas.
Agregó que este tipo de esquemas permitiría dar un trato más justo a los usuarios con mayor antigüedad, quienes han permanecido como clientes durante largos periodos.

Asimismo, hizo un llamado a la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) para analizar la posibilidad de establecer reglas que incentiven este tipo de prácticas.
Indicó que dicho organismo, encargado de supervisar a las aseguradoras, podría impulsar mecanismos que brinden mayor protección a los asegurados, aunque reconoció que los intentos por regular o limitar el incremento de las primas no han prosperado hasta ahora.
Por otro lado, el especialista señaló que existen otras medidas regulatorias que podría analizar la CNSF para establecer condiciones más claras en materia de precios o plazos.
“Sí podría tener esa facultad, pero no puede salirse de lo que establece la ley. Si la legislación no le permite regular precios, no podría hacerlo; sin embargo, sí podría establecer o restringir los planes, porque todos los planes de seguros deben ser autorizados por la Comisión”, explicó.
Por su parte, el fiscalista Ramón Cabrera señaló que, aunque ya existen algunos candados regulatorios, las aseguradoras suelen determinar el costo de las pólizas principalmente con base en la edad del asegurado, dejando en segundo plano su historial como cliente.
“El funcionamiento de los seguros responde a cálculos actuariales y operativos, por lo que, conforme aumenta la edad del asegurado, también se incrementa la probabilidad de que haga uso de la cobertura, lo que se refleja en primas más elevadas”, explicó.
Añadió que algunas aseguradoras ya contemplan incentivos para clientes que mantienen hábitos saludables, como realizarse chequeos médicos periódicos, hacer ejercicio o no fumar. Sin embargo, aclaró que no todas las compañías aplican estos beneficios y que el precio final de una póliza depende de múltiples factores, no únicamente del historial del asegurado.
Este lunes, Info 7dio a conocer que contratar un seguro de gastos médicos privados se ha convertido en un privilegio al alcance principalmente de los hogares con mayores ingresos en México.
Prueba de ello es que casi el 80% de quienes cuentan con este tipo de cobertura pertenece a los dos segmentos de mayores ingresos del país, con percepciones mensuales que oscilan entre $106,727 y $145,809 pesos, según un estudio realizado por expertos en economía de la UANL al que Info 7tuvo acceso de manera exclusiva.
Especialistas del sector asegurador sostienen que el incremento en el costo de las pólizas, que este año ha alcanzado hasta 40%, contribuye a que los seguros de gastos médicos sean accesibles principalmente para personas con altos ingresos.

Jericó Abramo impulsa fondo para reducir aumentos en seguros médicos
Con el objetivo de proteger el patrimonio de las familias, frenar incrementos excesivos, garantizar la portabilidad de las pólizas y promover una mayor transparencia fiscal y financiera, el diputado federal del PRI, Jericó Abramo Masso, impulsa una reforma a la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas.
La propuesta contempla modificaciones al artículo 200 de dicha legislación, mediante la adición de los incisos c, d, e, f, g, h e i.
La iniciativa surge ante los incrementos de hasta 100% anual que enfrentan algunas personas mayores de 60 años en sus seguros de gastos médicos, aun cuando no hayan registrado siniestralidad, es decir, sin haber utilizado la cobertura.
Entre los cambios propuestos destaca la incorporación del inciso e, que plantea que las personas menores de 60 años aporten un porcentaje adicional a su prima.
Esos recursos se acumularían en un fondo de amortización destinado a reducir el impacto del aumento en el costo de la póliza cuando los asegurados alcancen la tercera edad.

Asimismo, se incorpora el inciso f, mediante el cual se busca garantizar que las personas con 20 años o más de antigüedad en su póliza, al cumplir 60 años, no enfrenten incrementos superiores a la inflación del año anterior más un tope adicional de hasta cinco puntos porcentuales.
Para quienes tengan menos de 20 años de permanencia en su seguro, el beneficio sería proporcional al tiempo que hayan contribuido al fondo.
La reforma también establece nuevas reglas para la relación entre aseguradoras, hospitales y usuarios.
En el inciso c se contempla que las compañías deberán detallar de manera precisa los criterios que utilizan para incrementar o disminuir los costos de las primas, deducibles y coaseguros.
Por su parte, el inciso g establece como obligatoria la cobertura de medicamentos y material de curación.
Otro de los aspectos relevantes de la iniciativa es que los usuarios podrían cambiar de aseguradora sin perder la antigüedad acumulada en su póliza, fortaleciendo así la portabilidad de los seguros de gastos médicos.