El gobernador de Nuevo León, Samuel García, pidió a las pedreras cerradas que, si desean reabrir, se acerquen al gobierno estatal para pagar el adeudo que tienen, pero aclaró que eso no aplica para nueve de ellas, pues estas "se comen" áreas naturales protegidas.
Aclaró que los amparos tramitados por esos negocios para dejar de pagar los impuestos estatales no aplican, porque ya le cobraron el impuesto a los consumidores y ahora esas empresas se lo están quedando en la "panza".
"Yo lo que les diría a los pedreros es: 'acérquense, paguen el adeudo y ese día reabren'. Desgraciadamente, un juez antes de salir en agosto amparó a algunas ilegalmente y entonces algunas, excusándose en que tienen una suspensión, dejaron de pagar", explicó.

"En diciembre, de repente traíamos adeudos por 500, 600, 700 millones de pesos por un supuesto amparo. ¿Qué pasó? Hablamos con todas y les dijimos: 'Oigan, ese amparo para mí no vale. Tú, a quien le vendiste, ya le cobraste el impuesto y te lo estás quedando en tu panza, ese dinero no es tuyo, es del consumidor. Págalo y evitamos broncas', refirió.
Sin embargo, aclaró que eso no incluye a los negocios que le escarbaron al cerro, violando el perímetro de áreas naturales protegidas.
"Se les hizo fácil y al menos nueve brincaron el área natural protegida. En síntesis: ahí está Tesorería, ahí están los adeudos. Como los montos vienen en la factura, no hay nada de interpretación; ahí viene expreso y desglosado con cuánto se quedaron y cuánto deben. ¿Pagan? Se abren, pero sin violar áreas naturales. Yo les diría que se acercaran", aseveró.
Reafirmó que la pedrera Matrimar sí debe, y lo que adeuda se puede ir al triple por los recargos y multas.