Una pequeña de un año y ocho meses causó preocupación en sus padres luego de presuntamente haber ingerido veneno para ratas.
Su madre, identificada como Karen Jardon, mencionó que fue la noche del domingo, donde junto al padre de la pequeña, habrían colocado el raticida en diversas partes de su vivienda ubicada en Juárez.
Y fue por la mañana que localizaron parte de este, sobre la cama donde duerme la menor por nombre Nashly. Rápidamente, sus padres temieron por la integridad de la niña, sospechando que habría consumido parte del veneno debido a su forma y color llamativos para la menor.
Ante esto, los padres de la menor decidieron trasladarla a la clínica cuatro del IMSS, donde permanece en observación, en la espera de estudios, para confirmar o descartar que haya ingerido el veneno, por lo que se continúa al pendiente de su estado de salud.