Una madre de familia originaria de Montemorelos pide justicia por la muerte de su hija y su nieto a manos de la pareja sentimental, hechos ocurridos en Tamaulipas, pues asegura que la sentencia de cien años de cárcel podría perderse con amparos promovidos por sus abogados.
A siete años del asesinato de su hija y su nieto, la señora Aracelia Pérez Zapata pidió justicia y denunció que la sentencia de 100 años de prisión impuesta contra Álvaro Tamez Rodríguez está en riesgo de ser revocada.
Pérez Zapata dijo que es volver a empezar de ceros y que el acusado puede obtener beneficios.
Los hechos sucedieron el 26 de octubre en Villagrán, Tamaulipas, colindante con el estado de Nuevo León.
El inculpado secuestró en aquel entonces desde Montemorelos a la jovencita Ana Lucía Aranda Pérez, de 19 años, con quien mantenía una relación a escondidas y a Iker Alonso Aranda Pérez, de cuatro meses de nacido, menor que el hombre detenido y la jovencita habrian procreado.
Ambos fueron encontrados muertos, la mujer con huellas de violencia y su cuerpo semi calcinado, mientras que el bebé fue encontrado sin vida en un área despoblada en Villagrán.
Por estos motivos, la mamá insiste y pide justicia para que las leyes no le favorezcan y continúe con su sentencia de 100 años de prisión.