Las copiosas precipitaciones de abril e inicios de mayo favorecieron que las grandes presas de Nuevo León -Cerro Prieto y El Cuchillo- se mantuvieran prácticamente sin caídas en su almacenamiento durante un mes.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua, únicamente el menor de los embalses alimentadores de la metrópoli, La Boca, experimentó un descenso en su nivel de llenado.
Así, los diversos frentes fríos durante los últimos días no solo trajeron alivio a las altas temperaturas propias de la temporada, sino que también beneficiaron las reservas del vital líquido.
Y es que El Cuchillo, por ejemplo, pasó de estar al 61% de su capacidad el pasado 8 de abril para ahora, tras todo un mes de consumo de la ciudad, ubicarse en 60% con 680 millones de metros cúbicos disponibles.
La estadística también arroja que Cerro Prieto, en el municipio de Linares, ganó incluso un punto porcentual de llenado.

Esta presa tenía el mes anterior el 92% del agua que le cabe, y actualmente tiene 93%, es decir, 280 mm3.
El embalse que sí experimentó un cambio significativo fue Rodrigo Gómez La Boca en el municipio de Santiago, pues reportó caídas.
Su nivel durante este fin de semana se ubica en 84%, menor al 91% en el que estaba hace 30 días, según el monitoreo diario de la Conagua.
Pasean familias en La Boca
Curiosos de ver lo que dejó el agua, familias pasearon este sábado en el turístico embalse para también aprovechar los atractivos que los niveles actuales permiten.
Una caminata en el malecón, o un viaje en catamarán, fueron los planes de los asistentes que acudieron durante la mañana.
“Se ve muy bonito así como está, y nos sirve para convivencia más que nada, también para recrearnos todos juntos”, platicó un padre de familia.