En la plaza del Topo Chico, el tiempo parece que se detuvo entre viejos muros y calles que la rodean.
Un barrio emblemático para la ciudad de Monterrey.
Está ubicado a no más de 15 minutos del centro de la ciudad, cerca del arroyo que lleva su nombre y la avenida Almazán.
Aquí la añeja plaza Topo Chico, da la bienvenida a locales y visitantes de otros lugares.
En sus vetustos muros, hay murales que recuerdan a personajes históricos.
Los rostros de artistas de la música regional como Pedro Yerena, Catarino Leos, Juan Montoya y los Rancheritos del Topo Chico, obligan a los visitantes a no olvidar su historia musical.
Frente al viejo kiosco de la plaza, una seria de escalones llevan al paseante a un templete de concreto.
En una de sus paredes, dos murales, recuerdan a los primeros habitantes del Topo Chico.
Una plaza que de acuerdo a la historia, fue fundada junto con la colonia el 18 de mayo de 1603, por lo que está cerca de cumplir 422 años.
Este sector fue creado en tierras que fueron entregadas a Marcos González Hidalgo por órdenes de Diego de Montemayor.
La plaza Topo Chico ha visto pasar el tiempo, su área a sido remodelada un sin fin de ocasiones, pero su escencia sigue intacta.
Caminar por calles como Cadereyta, Terán, Benito Juárez, Mina, es deambular en un pasado histórico y nostálgico.