Alejandro y Armando se convirtieron en protagonistas de un hecho que marcó la mañana en el centro de Monterrey, luego de intervenir para auxiliar a una familia durante un incendio registrado en una casa habitación.
El hecho ocurrió en el cruce de Villagrán e Isaac Garza, donde un incendio presuntamente provocado por un corto circuito en un refrigerador se extendió rápidamente hacia el segundo y tercer piso de la casa habitación.
En el interior se encontraban dos adultos y un menor de edad, quienes lograron ponerse a salvo en la azotea mientras el humo se acumulaba en el inmueble. Una de las mujeres presentó intoxicación por inhalación de humo, sin requerir traslado hospitalario.
De acuerdo con lo relatado por los propios jóvenes, todo comenzó cuando un vecino llegó desesperado pidiendo ayuda. Alejandro comentó que fue el primero en recibir el aviso de emergencia:
“Llegó el vecino, nos tocó la puerta, así bien asustado, desesperado, nos pidió un extintor, se lo brindamos y nos dijo que el fuego estaba arriba”, mencionó.
El joven agregó que, pese al riesgo, decidió ingresar al inmueble:“Nos metimos y él fue el que entró primero, pateó la puerta y empezó a extinguir el fuego”, señaló.
Por su parte, Armando relató el momento de tensión dentro de la vivienda, donde el humo impedía la visibilidad:
“Sí, la señora estaba gritando que su papá no lo encontraba ni respondía, y ahí fue cuando me entró el miedo”, comentó.
El joven añadió que la situación lo obligó a reaccionar de inmediato:
“Después de eso lo perdí y empecé a patear cosas y tratar de buscar, porque no se miraba nada”, mencionó.
Ambos jóvenes ingresaron al inmueble en condiciones de alta peligrosidad, apoyando en los primeros minutos críticos del siniestro hasta la llegada de Protección Civil de Nuevo León, quienes lograron controlar el incendio.
El saldo final fue de daños materiales en la cocina y el refrigerador, además del susto entre los vecinos, quienes pudieron regresar a su vivienda horas después tras ser asegurada la zona.