En un pequeño negocio familiar cercano al Estadio Monterrey, las parrillas ya están listas para encantar a todos los turistas.
Tuvieron ya la experiencia de los partidos de repechaje, y ahí pudieron dimensionar todo lo que iban a necesitar, por ejemplo, ofrecer su carta en otros idiomas.
Karime ha estado practicando el idioma, como otras 9 mil personas de la industria restaurantera que se capacitaron formalmente para el mundial a través de las cámaras empresariales.

La expectativa, claro, es ofrecer un gran servicio, pero también que sea una oportunidad de intercambio cultural.
Pero también se trata de presumir lo nuestro.
Para ello, este negocio tendrá que ampliar su capacidad operativa con más mesas y personal al igual que otros tantos locales.
La industria restaurantera, de hecho, estima que el Mundial traiga un incremento de 30% en empleos temporales en Nuevo León, es decir, unos 45 mil trabajadores más de los que hoy tiene.
Con cerca de 15 mil millones de pesos de derrama estimada, las grandes cadenas y los pequeños emprendimientos como éste esperan que la Copa del Mundo esté rebosante de ganancias.
