El perro es el mejor amigo del hombre... y viceversa.
Un can cayó en el cauce contaminado del Canal de Aztlán, en Ciudad Solidaridad, en Monterrey.
Para no ahogarse en la corriente contaminada, el perrito pedía ayuda para salir.
Estaba desesperado.

Tras varios minutos, un niño que andaba por la zona, a la altura de la calle Textil, se percató y bajó al canalón, para sacarlo.
Pero no pudo, porque el talud estaba muy resbaloso.
No había manera de rescatarlo...
Pero, qué caray, para eso están los amigos.
Llegaron dos camaradas del menor.
Consiguieron una escalera, pero no la usaron.
Entonces, pensaron meter a la mascota en una llanta inservible... y jalar con una cuerda ese neumático.
Pero no. Al final, bastó solo la cuerda. Y listo.
Ya sabemos que el perro es el mejor amigo del hombre...
Pero con esta historia constatamos que el hombre también es el mejor amigo del perro.
