Vecinos de las colonias Vicente Guerrero y Valle de San Carlos enfrentan desde hace dos años una fuga de aguas negras provocada por una alcantarilla colapsada, situación que ha generado encharcamientos, malos olores y condiciones insalubres.
El problema se localiza en el cruce de las calles 23 de Febrero y Libertad, donde las aguas residuales brotan constantemente y recorren gran parte de ambos sectores.
La acumulación de aguas negras no solo afecta las vialidades, sino que, debido al nivel de colapso del drenaje, el agua ya ha comenzado a ingresar al interior de algunos domicilios.
Habitantes de la zona señalan que la situación se ha prolongado por aproximadamente dos años, mientras los encharcamientos y los olores desagradables se mantienen como parte de la vida cotidiana.
La fuga también representa un foco de insalubridad para las familias que viven en los alrededores, quienes esperan una solución al problema de drenaje antes de que las aguas residuales continúen extendiéndose por ambos sectores.
