La oferta y la demanda de flores del Día de Muertos es tan amplia que los camiones con grandes cargamentos instalaron su vendimia en la calle Ruperto Martínez, a la altura de la calle Guerrero, para ofrecer ramos y macetas directamente a los clientes, es decir, sin intemediarios, y así no encarecer los precios.
De ese modo, se comercializaron grandes cantidades de cempasúchil, el terciopelo o garra de león, la nube, el clavel y el crisantemo.
Las flores llegaron del Estado de México, de San Luis Potosí y de Durango, entre otros estados.
Los precios de flores iban desde 40 hasta 500 pesos o más, según la calidad, la cantidad y el gusto del cliente.