Familiares de Liz Jaqueline, de 14 años, exigieron justicia y una investigación a fondo luego de que la adolescente presuntamente se intoxicara al consumir un té dentro de la Secundaria Número 11 “Yolanda Blanco”, en Santa Catarina, y quedara en coma debido a la inflamación de su cerebro.
Su abuela, Irma Mendoza, denunció que alguien habría introducido alguna sustancia en la botella que consumió la menor, por lo que pidió a las autoridades identificar a los responsables y esclarecer cómo ocurrieron los hechos dentro del plantel educativo.
La mujer relató que Liz salió de su domicilio alrededor de las 12:40 horas para acudir a clases, como lo hacía habitualmente, y que no notó ningún comportamiento extraño ni algún problema de salud antes de que se fuera.
Sin embargo, al llegar la tarde, la adolescente no regresó a casa, como esperaba su familia, y cerca de las 19:00 horas su abuela comenzó a preocuparse.
Fue entonces cuando recibió una llamada de su hijo, quien le informó que Liz se encontraba hospitalizada en la Clínica 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
“Me habla mi hijo y me dice: ‘¿Ya llegó Liz?’. Le digo: ‘No’. Y me dice: ‘Nunca llegará, porque está acá en el hospital, acá en la 33’”, recordó Irma.
De acuerdo con los reportes iniciales, dos adolescentes presentaron síntomas de intoxicación después de consumir una bebida de té embotellada. Liz fue trasladada para recibir atención médica, mientras que la otra estudiante fue atendida en el lugar.
La familia señaló que la menor permanece intubada y en coma, luego de que se le inflamó el cerebro. De manera extraoficial, trascendió que la intoxicación podría estar relacionada con metanfetamina; sin embargo, esta versión deberá ser confirmada mediante los estudios correspondientes.
Irma Mendoza sospecha que alguien manipuló la bebida antes de que su nieta la consumiera, por lo que cuestionó cómo pudo llegar la sustancia hasta la botella y quién la habría llevado a la escuela.
“Nosotros exigimos que se investigue. ¿Por qué se la dieron? ¿Quién llevó esa bolsa allí? ¿De dónde la sacó?”, reclamó.
La abuela describió a Liz como una adolescente sana, alegre y activa, que nunca había presentado problemas de salud, por lo que dijo estar consternada ante la gravedad de su estado.
“Es una niña sana, feliz. Y ella aquí en la casa es feliz, ella anda para arriba y para abajo”, expresó.
Ante la posibilidad de que la menor no logre recuperarse, la familia pidió que el caso no quede impune y que se localice a quien resulte responsable de lo ocurrido.
“Que pague por lo que hizo, porque está una niña de por medio ahí, luchando. Que le den su castigo que se merece”, exigió Irma.
La botella de un litro que contenía la bebida quedó bajo revisión de las autoridades para determinar qué sustancia pudo haber provocado la intoxicación. Hasta el momento, la presunta adulteración y la sustancia involucrada deberán establecerse mediante las investigaciones correspondientes.