Con la llegada de enero, las bajas temperaturas, los cambios bruscos de clima y el regreso a la rutina tras las fiestas Guadalupe - Reyes se suelen incrementar las consultas médicas en los consultorios.
Especialistas de la salud señalan que durante este mes se incrementan principalmente las enfermedades respiratorias, gastrointestinales y algunos padecimientos asociados al frío.
Entre las afecciones más comunes se encuentran la gripe y los resfriados, provocados por virus que se propagan con mayor facilidad en espacios cerrados y con poca ventilación, condiciones que se generan más en el mes de enero debido al frío.
A estos se suman la influenza, la faringitis y la bronquitis, cuyos síntomas incluyen fiebre, tos, dolor de garganta y malestar general.
En el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud Nacional de la última semana del 2025 se ve un incremento en las infecciones respiratorias, en comparación de semanas anteriores al inicio del invierno.
En la semana 40 del 2025 que va del 28 de septiembre al 4 de octubre se habían registrado 354,446 casos de infecciones respiratorias y para la semana 52 la cifra de esa semana fue de 360,660 casos.
Por otra parte, las enfermedades gastrointestinales también aumentan en estas fechas y se relaciona por el consumo de alimentos muy grasosos, exceso de comida o también por comer alimentos con una higiene deficiente o en mal estado.
Este tipo de enfermedades vienen acompañadas de síntomas como diarrea, vómito y dolor abdominal.
Para reducir el riesgo de contraer este tipo de enfermedades se recomienda abrigarse adecuadamente, evitar cambios bruscos de temperatura y mantener una correcta higiene de manos, especialmente antes de comer y después de estar en lugares concurridos.
Así mismo, se aconseja ventilar los espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar y evitar el contacto cercano con personas enfermas.
En el caso de las enfermedades gastrointestinales, es clave lavar y desinfectar frutas y verduras, consumir alimentos bien cocidos y mantener una correcta conservación de los productos perecederos, además de no abusar de los alimentos, ya que en cantidades grandes también pueden generar un malestar.