Después de la tempestad, viene la pepena, en el Río Santa Catarina, en Monterrey.
En el canal de estiaje, con una corriente considerable, un hombre andaba recolectando cableado, fierro y demás objetos que la fuerza del agua arrastró, para venderlos como chatarra.
En el canal de estiaje, a la altura del cruce de las avenidas Constitución y Félix U. Gómez, el sujeto buscaba en las aguas.
Ahí mismo, en las imágenes, pronto aparece otro de sus colegas que trae un machete.
El primero de los sujetos ya tiene un montón de cosas acumuladas, y lava algunas.
Mientras tanto, el segundo enrolla el cable que se halló, y sigue buscando, carga en sus hombros una lámina que se encontró y otra vez vuelve a buscar.
Luego, a un costado, en el paso peatonal que hay, bajo las obras del Metro elevado, aparecieron dos de sus colegas.
Y al fondo, se observan a otros dos sujetos, aparece uno más y otro. En total, ya van 7 individuos.
Ahí, junto a las columnas del Metro, queman el cable para sacarle el cobre.
Al final, algunos se juntan y se llevan parte de lo recolectado,
van cargados, por ahí dejan abandonado lo que no les interesó.
Cuando llegaron los elementos de Protección Civil, ya solo encontraron a uno de ellos y lo retiraron del cauce, principalmente por el riesgo ante la amenaza de más lluvias.
Dicen que el que busca, encuentra.
Y a río revuelto, ganancia de pepenadores.
