Un automovilista denunció un presunto intento de extorsión bajo la modalidad de montachoques mientras circulaba por la avenida Eugenio Garza Sada, al sur de Monterrey, a la altura de Plaza La Silla.
De acuerdo con su testimonio, el hecho ocurrió cuando sintió un golpe repentino en su vehículo, lo que lo llevó a pensar que había ocurrido un accidente.
“De repente sentí un golpe y pensé que yo le había pegado a alguien o que alguien me había pegado a mí”.
¿Cómo ocurrió el presunto intento de extorsión?
Al detenerse, el conductor observó que se trataba de dos jóvenes que viajaban en un Audi gris, quienes le aseguraron que había golpeado su espejo lateral. El afectado explicó que decidió detenerse al considerarse una persona responsable y revisar la situación.
Los ocupantes del otro vehículo señalaron un supuesto daño en la carrocería y comenzaron a presionarlo para resolver el problema de inmediato.
“Me dijeron que llevaba prisa y que mejor lo arregláramos ahí”.
Presión para evitar al seguro
Ante la situación, el conductor informó que llamaría a su aseguradora para que se realizara el procedimiento correspondiente. De acuerdo con el relato, esta decisión marcó un cambio en la actitud de los jóvenes.
“Yo les dije que no había problema, que habláramos al seguro y esperáramos lo que fuera necesario”.
Según el testimonio, los presuntos responsables aseguraron contar con la misma compañía de seguros e incluso simularon una llamada telefónica, lo que generó sospechas.
“Dijeron que ya estaban hablando y que les contestaron de inmediato, cuando todos sabemos que primero te responde una máquina”.
Desisten tras negativa de dinero y sin esperar a las autoridades
Al notar que el automovilista no accedería a entregar dinero en efectivo ni realizar transferencias y que mantendría la comunicación con su aseguradora, los jóvenes intentaron cerrar el incidente sin esperar al ajustador.
“Me dijeron que se iba a tardar mucho el seguro y que mejor así lo dejáramos”.
Minutos después, los ocupantes del Audi se retiraron del lugar sin esperar a ninguna autoridad. El conductor continuó su camino y, al llegar a su oficina, revisó el supuesto daño en su vehículo.
“Ahí fue cuando vi que el rayón no era real, era un crayón, un gis del color del carro”.

Un modus operandi que se repite en Garza Sada
El afectado también señaló que el otro vehículo ya presentaba el retrovisor dañado, presuntamente utilizado para simular accidentes con otros automovilistas.
“Ellos ya traen el espejo quebrado para hacerte creer que tú se los rompiste”.
Tras difundirse el caso en redes sociales, una segunda persona se comunicó con equipo INFO7 para reportar un incidente similar en la misma zona, con un modus operandi prácticamente idéntico.
De acuerdo con la información compartida, aseguradoras ya tendrían conocimiento de este tipo de reportes y se estima que otras personas podrían haber sido víctimas de intentos de extorsión bajo este esquema en ese sector de la ciudad.

Autoridades y compañías de seguros recomiendan no entregar dinero, verificar cualquier daño antes de aceptar responsabilidad y comunicarse directamente con la aseguradora o con la policía ante cualquier situación sospechosa.