Defienden su espacio aunque sea zona irregular en el cerro

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Habitantes de asentamientos irregulares en el Cerro de la Silla se han acostumbrado con el paso de los años a las difíciles condiciones de la zona en que viven

El camino es cada vez más inaccesible y peligroso, pero decenas de familias que viven en lo alto del Cerro de la Silla, en el municipio de Guadalupe, desafían todas esas dificultades.

Donde termina la Unidad Piloto, hay varios asentamientos irregulares. Poco después del sector conocido como Loma Verde, se llega a la colonia Vicente Ferrer y ahí están.

Algunos, por la pobreza, no tuvieron mas opciones y eligieron ahí para vivir.

Por lo pronunciado de la pendiente, tan complicado es subir, como bajar. Esa zona es un área verde, donde ya no debería haber más viviendas.


Pero buscando dónde instalarse, las familias la invadieron, algunas con casitas de madera y lámina, mientras otras hicieron cimientos, y construyeron con varilla, block y cemento.

Y si en circunstancias normales el acceso es complicado, mas lo es cuando hay frío y lluvia.

Algunos ya tienen casi una década, y guardan la esperanza de quedarse legalmente en la zona

Al avanzar por la pendiente, algunos han perdido piso, y resultaron con fracturas.

Tienen que sortear con las dificultades de los servicios básicos. Ya hay drenaje en la zona, y la tubería de agua avanza, mientras que la energía eléctrica la toman de donde pueden.

Ellos defienden el espacio.

En los cerros de toda la metrópoli, los asentamientos irregulares son un tema de todos los días.