Como cada año el 28 de octubre, miles de feligreses se dieron cita en el santuario de San Judas Tadeo, para venerar, pedir y agradecer por milagros que el patrono de las causas difíciles ha realizado.
Desde temprana hora la parroquia abrió sus puertas, donde familias enteras, chicos y grandes comenzaron a llegar. Las filas de los visitantes se expandían a lo largo de la calle 5 de Mayo, alcanzando hasta más de dos cuadras de distancia.
El párroco del santuario, David Jasso, mencionó que este año no se celebrará misa, debido a la gran agenda de actividades en la iglesia; un ejemplo de ello fue banda, matachines y mariachis.
Los festejos continuarán a lo largo del día; el padre Jasso señaló que la parroquia no cerrará las puertas, por lo que estará abierta hasta que el último feligrés se retire. En el lugar se cuenta con las medidas necesarias, tanto de seguridad como de primeros auxilios, por parte del municipio.