Esta cuenca es un símbolo que oculta en sus entrañas una naturaleza viviente. A lo largo de 45 kilómetros hay fauna y flora, más de 300 especies que regulan el ecosistema. Golpeado por la misma naturaleza, cuando esta enfurece. Es el río Santa Catarina que se ha convertido en un bosque de galería con árboles de más de 20 metros de altura. Nos adentramos a un punto de este cauce. Muy cerca de unos de los iconos de Monterrey, la Fundidora , se puede ver al fondo en una postal natural. Caminamos por veredas en busca de respirar un aire tal vez más puro y encontramos a Don Juan Salas, de 60 años, enfermo de diabetes, sentado, contempla su naturaleza. Escogió este lugar en el lecho del río para vivir. “ Yo soy de rancho tenía ganas de un rancho, tener animalitos y mis perros y en la casa de papá no tenía . Tomé la decisión de venirme para acá . Explicó Don Juan. Así comenzó a construir una pequeña granja con madera y lámina, con chivas, gallos gallinas y otros animales sin que la gente pueda imaginar lo que oculta este bosque. Lo logró luego de varios meses. “ Aquí tengo el fresco y los árboles toda la fauna aquí tengo el río tengo todo . “ Me alimento de peces y a veces cuando no tenemos, nos comemos los huevitos de las gallinas. Pudo labrar un camino con picos y palas hacia el cauce para buscar peces. Don Juan ha intentado sembrar maíz y sorgo, en una parcela pero no lo ha logrado, sin embargo, ya quiere tener un caballo para cabalgar por este maravilloso horizonte, rodeado de seres vivientes que siguen en el anonimato.
Nuevo León
Construye su granja en el lecho del río Santa Catarina
Presentamos la historia de Don Juan de 60 años, un hombre que un día tuvo la visión de volver a vivir en un rancho, así que desde hace tres años comenzó a construir una humilde granja, pero en medio de una de las cuencas más importantes de Nuevo León, el río de Santa Catarina