Una laguna de aguas negras, malos olores y una barda derrumbada mantienen preocupados a vecinos de la colonia San Sebastián, en Guadalupe, quienes denunciaron que el problema también está afectando a los estudiantes de la primaria J. Belén Mendoza.
La problemática se concentra sobre la calle Roma, entre Bruselas y Atenas, donde el parque permanece inundado por aguas residuales que comenzaron a brotar tras una obra realizada por Agua y Drenaje que quedó inconclusa desde el mes de abril.
Víctor Flores, residente del sector, explicó que los trabajos se realizaron a un costado de la parroquia San Marcos, pero la calle quedó sin pavimentar y únicamente fue cubierta con tierra, situación que ha provocado que con las lluvias, el material sea arrastrado y las alcantarillas se desborden.
El más afectado es el plantel educativo, pues las aguas negras comienzan a brotar dentro de un registro de la primaria J. Belén Mendoza, afectando las instalaciones donde estudian más de 100 alumnos. El patio se ha inundado y los menores no pueden realizar actividades físicas ni salir con normalidad durante el recreo.
A esta situación se suma el deterioro de una barda escolar, que terminó por derrumbarse presuntamente debido a la humedad ocasionada por el agua acumulada.
Afortunadamente, ningún estudiante resultó lesionado, por lo que fue colocada una malla para evitar el acceso a la escuela, sin embargo, no ha sido reparada ya que el agua persiste inundando toda el área.
Otra de las preocupaciones de los habitantes son por los fuertes olores que llegan hasta las aulas y las viviendas cercanas. Incluso, algunos vecinos comentaron presentar malestares estomacales, por lo que también solicitaron la intervención de la Secretaría de Salud.
Los vecinos piden al municipio de Guadalupe y a Agua y Drenaje atender los reportes que han presentado desde hace meses, revisar el registro sanitario y concluir las obras pendientes para evitar que las aguas negras continúen afectando a las familias y, principalmente, a los niños.