No solo la afición iraquí ha tomado la ciudad; los seguidores de la selección de Bolivia también armaron su propia fiesta afuera de un hotel en San Pedro, convirtiendo la previa del repechaje en un festival de folklore y ambiente mundialista.
Con banderas tricolores, cánticos y una atmósfera de alegría desbordada, los aficionados demostraron que la distancia no es impedimento para respaldar a su equipo en lo que consideran el partido más importante de la década.
Un boleto histórico en juego
El entusiasmo tiene un motivo claro: este martes a las 21:00 horas, en el Estadio Monterrey, Bolivia se enfrenta a Irak en un duelo decisivo.
El ganador obtendrá uno de los últimos boletos disponibles para completar el grupo de 48 selecciones que participarán en el Mundial de la FIFA, que arranca el próximo 11 de junio.

Ambiente de fiesta y respeto
A pesar de la tensión deportiva que implica el repechaje, el ambiente entre ambas aficiones en la zona metropolitana ha sido de respeto y celebración.
Los colores verde, amarillo y rojo de Bolivia se mezclaron con el entusiasmo local, anticipando una entrada vibrante en el Gigante de Acero, donde se vivirá un duelo clave rumbo a la justa mundialista.